Aquí les dejamos la última parte del Capítulo 2: La Conversación.
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Aun no oscurecía cuando Dana Scully manejaba su Taurus por la carretera rodeada por un paisaje de nieve propio de un cuadro de Currier & Ives; pero cuando llego a la puerta de metal que protegía el terreno sin número, cualquier cosa que pudiera haber sido usado como imagen había desaparecido.
Dejo el motor encendido mientras abría la puerta. No pudo evitar voltear y ver si alguien la seguía, cuando caminaba otra vez hacía el auto y lo hacia avanzar para que pasara la puerta. Bajo nuevamente, y la cerró sin dejar de mirar hacia el exterior. Hacerlo era un hábito que había ido desapareciendo con el paso de los meses, y de los años.
Hasta ahora.
Ella y su Taurus, avanzaron por el desprolijo camino apenas cubierto de nieve, hasta llegar a la deprimente y nada excepcional casa. De no ser por unas cuantas luces encendidas en el interior, cualquiera pensaría que estaba abandonada.
El interior- una vez ingreso puso su bolso sobre la mesa- no se parecía en nada a la desolada imagen del exterior. Este era un lugar acogedor, con muebles que eran o de segunda mano o habían estado en la familia por muchos años. Se quito su largo abrigo de cachemira, dejando al descubierto la blusa de seda azul que combinaban con los pantalones anchos que la hacían ver demasiado chic para el lugar. Pero ella si vivía ahí. Colgó el abrigo en el closet, y se movió a través de la sala hacía el pasillo, donde abrió la puerta.
La habitación, un pequeño cuarto convertido en oficina, le hacía recordar a la que ella y Fox Mulder compartían en el sótano del edificio del FBI, y donde habían trabajado en Los Expedientes X, crímenes inexplicables y otras series de eventos que habían sido clasificados bajo la letra X, y guardados como montones de documentos burocráticos, hasta que Mulder, la joven estrella de Crímenes Violentos, había tomado interés en ellos.
Aquí, en esta pequeña habitación, las paredes estaban llenas de fotografías y recortes de fenómenos extraños, ovnis, y monstruos que iban desde Pie Grande, pasando por criaturas de los lagos hasta pequeños hombrecillos verdes. Inclusive el interior de la puerta estaba cubierta por casos extraños sacados de periódicos y revistas, o impresos de la Internet; historias de conspiraciones y teorías extraterrestres, y supuestos acontecimientos sobrenaturales. Esta era la oficina o quizás el escondite de un verdadero obsesionado.
Ella había estado en el umbral solo un momento, él estaba sentado de espaldas a ella en el escritorio cuando habló.
“¿Qué hay, Doc?”
“Te has vuelto demasiado confiado Mulder” dijo con una semi sonrisa “para un hombre buscado por el FBI. ¿Qué tal si era alguien más?”
Fox Mulder, un fugitivo en sweater gris y jeans no volteo, pero ella sabía lo que estaba haciendo: cortando artículos del periódico. Mulder se había suscrito a más de 30 revistas y periódicos, y mantenía una casilla postal en Richmond solo para ese propósito.
“Ojos atrás de mi cabeza, Scully”
Ella cruzó los brazos y se recostó sobre el umbral. Algunas cosas nunca cambiaban. Mulder era una de ellas.
“Auf einer wellenlange, en alemán” dijo “Un estado pre-cognitivo, Scully, muchas veces confundido con una simple intuición… ¿Has oído hablar de la intuición femenina?...donde el cerebro percibe la profunda lógica de la existencia transitoria sin ayuda de la mente racional”
Ella abrió la boca sorprendida. ¿Así que ahora “los ojos atrás de la cabeza” era un don científicamente probado? Por Dios, el podía seguir y seguir. Aún después de todos estos años, el aún podía seguir…
“Momentos de claridad” continuo, aún cortando. “materializados como un sentido del espacio y tiempo independiente de la realidad”
Ella movió la cabeza por su propio beneficio. Como si “realidad” fuera algo sobre lo que Mulder supiera.
El dejo el recorte sobre el escritorio que parecía desordenado, pero no lo estaba. Al menos no para él. El mayor obstáculo era la gran cantidad de semillas de girasol, que sobresalían del bol donde se encontraban esperando terminar en el cesto de la basura.
Luego volteó hacia ella. A pesar de su crecido vello facial, y sus cuarenta y tantos años, aún tenía esa imagen juvenil, incluidos los ojos de cachorro. Y a pesar de que el mismo se había enterrado en esta oficina por… ¿Cuántos años ya?....ella aún podía ver esa curiosidad infantil.
Algunos días de cualquier manera.
Mulder levanto un dedo señalándola. “dichos momentos de claridad pueden materializarse tal y como tú lo has hecho. Aunque si realmente te hubieras materializado, probablemente ya estarías desmaterializándote”
Ella levantó los brazos junto con una ceja. ¿Ves, Aún estoy aquí? Pareció decirle.
Los ojos de Mulder se ensombrecieron. “¿Pero quien cree en esa tontería de todas formas?
Como si quisiera probarlo, se levantó y pegó a la pared un recorte donde Scully pudo leer: PRINCETON CIERRA LABORATORIO DE ESTUDIO PARANORMAL LUEGO DE 40 AÑOS. Bueno, no en la pared, si no en el póster con la imagen de un platillo volador sobre unos sauces en el cielo azul, un póster que había estado en su oficina en el sótano del FBI, y que Scully había identificado con su compañero: QUIERO CREER.
“Tú aun crees” dijo ella.
“¿Lo Hago?”
“Aún si no… alguien en el FBI aparentemente lo hace”
Una media sonrisa aparecido entre la barba, pero desapareció al estudiar la cara de Scully. Estaba seria.
“Tuve una visita en el hospital hoy día”
“No me gusta como suena esto” dijo con la mirada fija.
“El FBI necesita tu ayuda, Mulder. Para encontrar a una agente desaparecida”
Ahora los ojos pestañaron. “Dime que les dijiste que se pudran. Sabes tan bien como yo, Scully, que ellos prefieren verme muerto y enterrado”
Volvió a sentarse en la silla. Ella jaló otra y se sentó a su lado tocando su brazo.
“Dicen que todo esta olvidado” dijo “Y que retiraran todos los cargos en tu contra si los ayudas a resolver este caso”
Ahora sus ojos se abrieron. “¿El FBI me va a perdonar a mí? ¿Como voy a poder perdonar al FBI por ponerme a juicio con cargos falsos, y tratar de desacreditar mi trabajo?, nuestro trabajo”
“Mulder...”
“Son ellos lo que deberían pedirme perdón”
Ella lo miró fijamente “Creo que lo están haciendo, Mulder. Desesperadamente”.
El movió los hombros “¿Cómo voy a ayudar a esta gente?”
“Es un Expediente X”
“No hay expedientes X”
“Aún hay Expedientes X, solo no hay quien los investigue”
El no dijo nada por uno momentos, luego “¿Skinner esta involucrado?
“No. La agente a cargo es Dakota Whitney”
“No la conozco”
Scully movió los hombros. “Tampoco yo, ni al agente que vino a verme, Mosley Drummy”
“Es reconfortante” su mirada fue mas de disgusto que de cansancio. “¿Por qué yo?”
“Hay alguien que vino con evidencia prometedora sobre la agente desaparecida. Un psíquico o eso dice ser”
Mulder negó con la cabeza “Es una trampa, Scully. Para dejarme al descubierto”
Ella negó con la cabeza “Si el FBI realmente hubiera querido encontrarte, no dudo que lo hubiera hecho hace mucho tiempo. Ellos solo están contentos de haberse librado de ti”
“Bien. Por que a mí me alegra haberme librado de ellos también” sus cejas se levantaron “¿Las palabras inyección letal te dicen algo?”
Eso la detuvo un momento. Luego continuo “¿Hace cuanto tiempo vivimos aquí Mulder? ¿En esta casa?”
“No lo sé exactamente. ¿Cinco años?”
“¿Acaso Skinner me hubiera dicho que podía volver a ejercer la medicina si no fuera seguro? ¿No es como siempre hemos dicho: como si te hubieran matado? Tu captura, con toda la atención que traería de los medios, solo embarraría la imagen de la oficina. Y el gobierno”
El levanto un dedo “Volvamos a la parte de ‘como si te hubieran matado’, Scully”
Ella movió ambas manos hacia las paredes “¿No te gustaría poder salir a la luz de sol otra vez Mulder? ¿No sería agradable que ambos pudiéramos hacerlo? ¿Juntos?
El volteó su silla.
Scully continuo “La vida de una joven agente esta en peligro”
El encogió los hombros y levantó las manos como diciendo: No es mi problema.
“Mulder…se que no necesito decirte esto, pero…esos pudimos ser fácilmente tu…o yo…perdidos en algún lugar”
Mulder se rascó la barba. Sus ojos buscaban algo que ordenar en el escritorio.
Ella cambio el tono de su voz “La verdad es, Mulder, que estoy preocupada por ti, y los efectos que este aislamiento pueden tener”
“Estoy bien, Scully. Feliz como una lombriz”
“¿En serio?” Y levantó los ojos al techo, donde una docena de lápices que habían sido lanzados a causa de la frustración del hombre con barba, estaban clavados.
Ella se levantó. “Lo intente…les haré saber tu respuesta”
No se detuvo al salir hacía la sala, y no vio al hombre con quien compartía la casa, y su vida, voltear hasta posar sus ojos sobre el póster, con las palabras QUIERO CREER en él.
Pero sí escucho cuando dijo “Iré”
Ella volteó, el estaba en la puerta. Sus expresiones no decían nada, pero algo en sus ojos le dijeron que había ganado, aunque no estuviera segura si era algo bueno.
“Con una condición” dijo.
Ella sonrió. Sabía cual era la condición.
“Esta bien” dijo “Yo también iré”.
Dejo el motor encendido mientras abría la puerta. No pudo evitar voltear y ver si alguien la seguía, cuando caminaba otra vez hacía el auto y lo hacia avanzar para que pasara la puerta. Bajo nuevamente, y la cerró sin dejar de mirar hacia el exterior. Hacerlo era un hábito que había ido desapareciendo con el paso de los meses, y de los años.
Hasta ahora.
Ella y su Taurus, avanzaron por el desprolijo camino apenas cubierto de nieve, hasta llegar a la deprimente y nada excepcional casa. De no ser por unas cuantas luces encendidas en el interior, cualquiera pensaría que estaba abandonada.
El interior- una vez ingreso puso su bolso sobre la mesa- no se parecía en nada a la desolada imagen del exterior. Este era un lugar acogedor, con muebles que eran o de segunda mano o habían estado en la familia por muchos años. Se quito su largo abrigo de cachemira, dejando al descubierto la blusa de seda azul que combinaban con los pantalones anchos que la hacían ver demasiado chic para el lugar. Pero ella si vivía ahí. Colgó el abrigo en el closet, y se movió a través de la sala hacía el pasillo, donde abrió la puerta.
La habitación, un pequeño cuarto convertido en oficina, le hacía recordar a la que ella y Fox Mulder compartían en el sótano del edificio del FBI, y donde habían trabajado en Los Expedientes X, crímenes inexplicables y otras series de eventos que habían sido clasificados bajo la letra X, y guardados como montones de documentos burocráticos, hasta que Mulder, la joven estrella de Crímenes Violentos, había tomado interés en ellos.
Aquí, en esta pequeña habitación, las paredes estaban llenas de fotografías y recortes de fenómenos extraños, ovnis, y monstruos que iban desde Pie Grande, pasando por criaturas de los lagos hasta pequeños hombrecillos verdes. Inclusive el interior de la puerta estaba cubierta por casos extraños sacados de periódicos y revistas, o impresos de la Internet; historias de conspiraciones y teorías extraterrestres, y supuestos acontecimientos sobrenaturales. Esta era la oficina o quizás el escondite de un verdadero obsesionado.
Ella había estado en el umbral solo un momento, él estaba sentado de espaldas a ella en el escritorio cuando habló.
“¿Qué hay, Doc?”
“Te has vuelto demasiado confiado Mulder” dijo con una semi sonrisa “para un hombre buscado por el FBI. ¿Qué tal si era alguien más?”
Fox Mulder, un fugitivo en sweater gris y jeans no volteo, pero ella sabía lo que estaba haciendo: cortando artículos del periódico. Mulder se había suscrito a más de 30 revistas y periódicos, y mantenía una casilla postal en Richmond solo para ese propósito.
“Ojos atrás de mi cabeza, Scully”
Ella cruzó los brazos y se recostó sobre el umbral. Algunas cosas nunca cambiaban. Mulder era una de ellas.
“Auf einer wellenlange, en alemán” dijo “Un estado pre-cognitivo, Scully, muchas veces confundido con una simple intuición… ¿Has oído hablar de la intuición femenina?...donde el cerebro percibe la profunda lógica de la existencia transitoria sin ayuda de la mente racional”
Ella abrió la boca sorprendida. ¿Así que ahora “los ojos atrás de la cabeza” era un don científicamente probado? Por Dios, el podía seguir y seguir. Aún después de todos estos años, el aún podía seguir…
“Momentos de claridad” continuo, aún cortando. “materializados como un sentido del espacio y tiempo independiente de la realidad”
Ella movió la cabeza por su propio beneficio. Como si “realidad” fuera algo sobre lo que Mulder supiera.
El dejo el recorte sobre el escritorio que parecía desordenado, pero no lo estaba. Al menos no para él. El mayor obstáculo era la gran cantidad de semillas de girasol, que sobresalían del bol donde se encontraban esperando terminar en el cesto de la basura.
Luego volteó hacia ella. A pesar de su crecido vello facial, y sus cuarenta y tantos años, aún tenía esa imagen juvenil, incluidos los ojos de cachorro. Y a pesar de que el mismo se había enterrado en esta oficina por… ¿Cuántos años ya?....ella aún podía ver esa curiosidad infantil.
Algunos días de cualquier manera.
Mulder levanto un dedo señalándola. “dichos momentos de claridad pueden materializarse tal y como tú lo has hecho. Aunque si realmente te hubieras materializado, probablemente ya estarías desmaterializándote”
Ella levantó los brazos junto con una ceja. ¿Ves, Aún estoy aquí? Pareció decirle.
Los ojos de Mulder se ensombrecieron. “¿Pero quien cree en esa tontería de todas formas?
Como si quisiera probarlo, se levantó y pegó a la pared un recorte donde Scully pudo leer: PRINCETON CIERRA LABORATORIO DE ESTUDIO PARANORMAL LUEGO DE 40 AÑOS. Bueno, no en la pared, si no en el póster con la imagen de un platillo volador sobre unos sauces en el cielo azul, un póster que había estado en su oficina en el sótano del FBI, y que Scully había identificado con su compañero: QUIERO CREER.
“Tú aun crees” dijo ella.
“¿Lo Hago?”
“Aún si no… alguien en el FBI aparentemente lo hace”
Una media sonrisa aparecido entre la barba, pero desapareció al estudiar la cara de Scully. Estaba seria.
“Tuve una visita en el hospital hoy día”
“No me gusta como suena esto” dijo con la mirada fija.
“El FBI necesita tu ayuda, Mulder. Para encontrar a una agente desaparecida”
Ahora los ojos pestañaron. “Dime que les dijiste que se pudran. Sabes tan bien como yo, Scully, que ellos prefieren verme muerto y enterrado”
Volvió a sentarse en la silla. Ella jaló otra y se sentó a su lado tocando su brazo.
“Dicen que todo esta olvidado” dijo “Y que retiraran todos los cargos en tu contra si los ayudas a resolver este caso”
Ahora sus ojos se abrieron. “¿El FBI me va a perdonar a mí? ¿Como voy a poder perdonar al FBI por ponerme a juicio con cargos falsos, y tratar de desacreditar mi trabajo?, nuestro trabajo”
“Mulder...”
“Son ellos lo que deberían pedirme perdón”
Ella lo miró fijamente “Creo que lo están haciendo, Mulder. Desesperadamente”.
El movió los hombros “¿Cómo voy a ayudar a esta gente?”
“Es un Expediente X”
“No hay expedientes X”
“Aún hay Expedientes X, solo no hay quien los investigue”
El no dijo nada por uno momentos, luego “¿Skinner esta involucrado?
“No. La agente a cargo es Dakota Whitney”
“No la conozco”
Scully movió los hombros. “Tampoco yo, ni al agente que vino a verme, Mosley Drummy”
“Es reconfortante” su mirada fue mas de disgusto que de cansancio. “¿Por qué yo?”
“Hay alguien que vino con evidencia prometedora sobre la agente desaparecida. Un psíquico o eso dice ser”
Mulder negó con la cabeza “Es una trampa, Scully. Para dejarme al descubierto”
Ella negó con la cabeza “Si el FBI realmente hubiera querido encontrarte, no dudo que lo hubiera hecho hace mucho tiempo. Ellos solo están contentos de haberse librado de ti”
“Bien. Por que a mí me alegra haberme librado de ellos también” sus cejas se levantaron “¿Las palabras inyección letal te dicen algo?”
Eso la detuvo un momento. Luego continuo “¿Hace cuanto tiempo vivimos aquí Mulder? ¿En esta casa?”
“No lo sé exactamente. ¿Cinco años?”
“¿Acaso Skinner me hubiera dicho que podía volver a ejercer la medicina si no fuera seguro? ¿No es como siempre hemos dicho: como si te hubieran matado? Tu captura, con toda la atención que traería de los medios, solo embarraría la imagen de la oficina. Y el gobierno”
El levanto un dedo “Volvamos a la parte de ‘como si te hubieran matado’, Scully”
Ella movió ambas manos hacia las paredes “¿No te gustaría poder salir a la luz de sol otra vez Mulder? ¿No sería agradable que ambos pudiéramos hacerlo? ¿Juntos?
El volteó su silla.
Scully continuo “La vida de una joven agente esta en peligro”
El encogió los hombros y levantó las manos como diciendo: No es mi problema.
“Mulder…se que no necesito decirte esto, pero…esos pudimos ser fácilmente tu…o yo…perdidos en algún lugar”
Mulder se rascó la barba. Sus ojos buscaban algo que ordenar en el escritorio.
Ella cambio el tono de su voz “La verdad es, Mulder, que estoy preocupada por ti, y los efectos que este aislamiento pueden tener”
“Estoy bien, Scully. Feliz como una lombriz”
“¿En serio?” Y levantó los ojos al techo, donde una docena de lápices que habían sido lanzados a causa de la frustración del hombre con barba, estaban clavados.
Ella se levantó. “Lo intente…les haré saber tu respuesta”
No se detuvo al salir hacía la sala, y no vio al hombre con quien compartía la casa, y su vida, voltear hasta posar sus ojos sobre el póster, con las palabras QUIERO CREER en él.
Pero sí escucho cuando dijo “Iré”
Ella volteó, el estaba en la puerta. Sus expresiones no decían nada, pero algo en sus ojos le dijeron que había ganado, aunque no estuviera segura si era algo bueno.
“Con una condición” dijo.
Ella sonrió. Sabía cual era la condición.
“Esta bien” dijo “Yo también iré”.






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