Richmond, Virginia
9 de Enero
Dos Expeditions negras se detuvieron delante de un complejo de departamentos que se distinguía del resto de edificio por la simplicidad de su infraestructura, y la iluminación de las luces exteriores. Las pálidas paredes de cemento y el negro de las escaleras de metal, daban al lugar la apariencia de una cárcel. ¿O tal vez Mulder solo lo estaba imaginando al saber quien vivía ahí?
Mulder y Scully salieron de la parte trasera de los vehículos y siguieron a ASAC Whitney y SA Drummy, mientras caminaban hacia la vereda pasaron junto a unos esqueléticos árboles.
Scully camino hasta quedar al costado de Whitney, seguida de Mulder.
“¿Qué es este lugar?” preguntó Scully.
“Dormitorios para agresores sexuales” dijo Whitney con voz seria.
“¿Dormitorios?”
“Ellos dirigen el lugar, y se cuidan así mismos. El Padre Joe vive aquí voluntariamente, con su compañero”
Scully lucia como si estuviera comiendo algo podrido, y Mulder le dio su sonrisa juvenil.
“Tal vez quieran evadir el cuarto de actividades”
Y avanzaron al complejo.
Casi de inmediato, llegaron a un pasadizo que fácilmente pudo haberlos dirigido a la rampa del estacionamiento, pero en vez de eso, los llevó a un frió pasillo lleno de puertas. Se detuvieron delante de una. Drummy fue el que toco, mientras Whitney, Mulder y Scully lucían incómodos. Pasaron algunos momentos hasta que alguien miró a través de la lentilla.
Mulder habló suavemente a Scully “No se puede ser demasiado cuidadoso”
Ella no parecía estar de humor para bromas.
La puerta se abrió, y un delgado y cincuentón hombre apareció tras ella, un largo y sombrío rostro completaba el panorama. Llevaba una chaqueta de corduroy y una camiseta con puños de lana marrón, y lucía tan intimidador como tu tío favorito. Y es que tu tío podía ser muy intimidador, sabía Mulder, si es que tu eras un pequeño niño o niña y tu tío un depravado sexual.
El hombre habló, no a ellos, si no a alguien en el interior “Joe…”
La respuesta vino desde muy adentro del apartamento, con un acento escocés que le daba cierto aire musical: “Diles que pasen”
Los 4 visitantes, ingresaron en un modesta y algo desordenado sala, con un fuerte olor de cigarrillos recientemente usado y las cenizas en el cenicero que lo probaban. La decoración era “Early Goodwill”, revistas y periódicos por aquí y por allá, y en una antigua televisión estaban pasando una repetición de ‘The Jeffersons’. Probablemente el inicio o fin del capítulo, ya que se podía escuchar el tema de la serie (Movin On up).
El sillon estaba vacío, y la sala iluminada solo por la luz de la televisión y de una lámpara de pie. Pero aún así Mulder pudo ver en el interior de la recamara a un hombre de unos sesenta años en una bata de cuadro, camiseta y pantalones de franela gris, arrodillado en el suelo, rezando un rosario. El cabello del hombre era una extraña mezcla entre gris y algo de negro, y su larga cara llevaba una barba de candado.
Drummy identificó al hombre ante Mulder y Scully, hablándole tras la puerta semiabierta: “¿Padre Joe? ¿Tiene un minuto?”.
Incluso Dios era sujeto de la impaciencia de Drummy.
Mulder observó al ex - cura levantarse, y luego la puerta se abrió completamente, y Joseph Crissman apareció murmurando, “Disculpen el desorden…”
El hombre había estado fumando mientras rezaba y ahora apagaba los restos del cigarro en el cenicero frente a el. Luego buscó el control remoto, y bajo el volumen del televisor.
Y dijo, “No he estado durmiendo”, como respondiendo una pregunta que no había sido preguntada, luego paso caminando lentamente por el costado de Scully, cruzando miradas no agradables con ella. Comenzó a mover las cosas regadas sobre la cama, haciendo espacio para sus anfitriones, aunque ninguno se movió para sentarse.
Mulder examino a su anfitrión, quien parecía ser sonámbulo.
Drummy irradiando irritación, que sorpresa, habló, “Padre Joe, este es Fox Mulder”
Crissman miró a Mulder “Esta bien” dijo. No discusiones. Mulder era Mulder. Siguiente.
“A él le gustaría hacerle una preguntas…”
“En realidad”, dijo Scully poniéndose delante de él, “Yo quisiera preguntar algo”
Mulder conocía ese timbre de voz. Whitney y Drummy voltearon a verla, escucharon claramente la indignación en su voz.
“Vi que estaba rezando” dijo mirándolo “¿Por qué estaba rezando…señor?”
Padre Joe, fácilmente media mas de un metro ochenta, y se enderezó quedando mucho mas alto que la pequeña Scully, no es que a ella le importara en lo mas mínimo. Sus ojos perdieron preocupación y la miraron directamente, luego recayeron sobre la pequeña cruz en su cuello.
“Estaba rezando” dijo volviendo a verla a la cara, “Por la salvación de mi alma inmortal”
Ella asintió cordialmente, “¿Y usted cree que Dios escucha sus rezos?”
Crismas casi sonrió. Casi. “¿Y usted cree que escucha los suyos?”
“No hay gritos de niños interponiéndose”. Sus brazos cruzados sobre su pecho, su cabeza erguida, su voz firme, “Vera, yo no me tire a 37 acólitos”
Mulder trato no reír mientras los agentes tenían esa mirada de asombro, que Scully podía inspirar en aquellos que no la conocían.
Mulder le dijo “Interesante manera de ponerlo.”
“Tengo otra palabra” dijo, “si prefieres”
“No. Esta bien. Yo continuo”
Pero si Crissman lo noto, no dio señales de hacerlo. El viejo hombre, no se inmutó. Y ahora, el se había sentado sobre el sofá y alcanzado un paquete de cigarrillos. ¿No era considerado un pecado? Pensó Mulder. Tenia que preguntarle a Scully, si fumar lo era.
“Jovencita” dijo Crissman a Scully, mientras seleccionaba un cigarrillo, “Necesito creer que me escucha ¿O si no porque me enviaría estas visiones?
Ella dio un paso hacía el “Tal vez no sea Dios quien las envía”
“Pero la primera vino durante la comunión, querida”
Mulder podía sentir la ira saliendo de Scully, así como la arrogancia del ex – sacerdote.
Casualmente, Mulder dijo, “Usted las llama visiones, ¿Puede verlas entonces?” preguntó
Crissman, asintió. “En lo que puede llamar…el ojo de mi mente”
“¿Qué ve exactamente?”
Crissman estaba encendiendo el cigarrillo. El inhalo profundamente, y se tomó su tiempo en exhalar. Mulder supo que a el le gustaba ser el centro de atención, lo que no era ni una buena o mala señal. Muchos psíquicos genuinos también lo eran.
“Veo”, dijo Crissman, como si estuviera leyéndolo “A la pobre chica siendo asaltada. Ella peleó. Veo un brazo ensangrentado…”
Mulder lo presionó: “¿Dónde la ve?”
El padre negó con la cabeza. “No lo sé. Escucho perros ladrando.”
Whitney y Drummy intercambiaron miradas, y Mulder supo que esto era nueva información. Scully también lo notó, y miró a Mulder desconfiando de este ultimo detalle.
Whitney habló. “¿Donde, Padre Joe? ¿Dónde están ladrando estos perros?”
Una negación con la cabeza “N podría decirlo”
“¿Pero la ve con vida?”
“No”
Mulder pudo ver como Whitney expulsaba algo de aire.
Luego el ex – sacerdote dijo. “Pero…puedo sentir que ella aún esta entre nosotros”.
“¿Puede enseñarnos como lo hace?” preguntó Mulder.
Scully lo miro como diciendo ¡Por Favor Mulder!.
”No se” dijo el padre Joe, “si pueda hacerlo ahora”
Scully estaba moviendo su cabeza en negación, cualquier rastro de paciencia estaba punto de desaparecer. Pero cuando volvió a mirar a Crissman, el la estaba mirando.
“Tal vez me iría mejor “, dijo fríamente, “Si ella no estuviera aquí”
“Tal vez lo que usted “ve” es una manera de hacer que la gente olvide lo que realmente es”
Luego volteó y salió del lugar.
Mulder no sabía que hacer, debería ir tras ella, pero Scully no iría lejos, y el aún no tenía nada claro sobre Padre Joe. Así que se quedaría y haría unas cuantas preguntas más.
Después de todo, esta fue idea de Scully, ¿No es cierto?
9 de Enero
Dos Expeditions negras se detuvieron delante de un complejo de departamentos que se distinguía del resto de edificio por la simplicidad de su infraestructura, y la iluminación de las luces exteriores. Las pálidas paredes de cemento y el negro de las escaleras de metal, daban al lugar la apariencia de una cárcel. ¿O tal vez Mulder solo lo estaba imaginando al saber quien vivía ahí?
Mulder y Scully salieron de la parte trasera de los vehículos y siguieron a ASAC Whitney y SA Drummy, mientras caminaban hacia la vereda pasaron junto a unos esqueléticos árboles.
Scully camino hasta quedar al costado de Whitney, seguida de Mulder.
“¿Qué es este lugar?” preguntó Scully.
“Dormitorios para agresores sexuales” dijo Whitney con voz seria.
“¿Dormitorios?”
“Ellos dirigen el lugar, y se cuidan así mismos. El Padre Joe vive aquí voluntariamente, con su compañero”
Scully lucia como si estuviera comiendo algo podrido, y Mulder le dio su sonrisa juvenil.
“Tal vez quieran evadir el cuarto de actividades”
Y avanzaron al complejo.
Casi de inmediato, llegaron a un pasadizo que fácilmente pudo haberlos dirigido a la rampa del estacionamiento, pero en vez de eso, los llevó a un frió pasillo lleno de puertas. Se detuvieron delante de una. Drummy fue el que toco, mientras Whitney, Mulder y Scully lucían incómodos. Pasaron algunos momentos hasta que alguien miró a través de la lentilla.
Mulder habló suavemente a Scully “No se puede ser demasiado cuidadoso”
Ella no parecía estar de humor para bromas.
La puerta se abrió, y un delgado y cincuentón hombre apareció tras ella, un largo y sombrío rostro completaba el panorama. Llevaba una chaqueta de corduroy y una camiseta con puños de lana marrón, y lucía tan intimidador como tu tío favorito. Y es que tu tío podía ser muy intimidador, sabía Mulder, si es que tu eras un pequeño niño o niña y tu tío un depravado sexual.
El hombre habló, no a ellos, si no a alguien en el interior “Joe…”
La respuesta vino desde muy adentro del apartamento, con un acento escocés que le daba cierto aire musical: “Diles que pasen”
Los 4 visitantes, ingresaron en un modesta y algo desordenado sala, con un fuerte olor de cigarrillos recientemente usado y las cenizas en el cenicero que lo probaban. La decoración era “Early Goodwill”, revistas y periódicos por aquí y por allá, y en una antigua televisión estaban pasando una repetición de ‘The Jeffersons’. Probablemente el inicio o fin del capítulo, ya que se podía escuchar el tema de la serie (Movin On up).
El sillon estaba vacío, y la sala iluminada solo por la luz de la televisión y de una lámpara de pie. Pero aún así Mulder pudo ver en el interior de la recamara a un hombre de unos sesenta años en una bata de cuadro, camiseta y pantalones de franela gris, arrodillado en el suelo, rezando un rosario. El cabello del hombre era una extraña mezcla entre gris y algo de negro, y su larga cara llevaba una barba de candado.
Drummy identificó al hombre ante Mulder y Scully, hablándole tras la puerta semiabierta: “¿Padre Joe? ¿Tiene un minuto?”.
Incluso Dios era sujeto de la impaciencia de Drummy.
Mulder observó al ex - cura levantarse, y luego la puerta se abrió completamente, y Joseph Crissman apareció murmurando, “Disculpen el desorden…”
El hombre había estado fumando mientras rezaba y ahora apagaba los restos del cigarro en el cenicero frente a el. Luego buscó el control remoto, y bajo el volumen del televisor.
Y dijo, “No he estado durmiendo”, como respondiendo una pregunta que no había sido preguntada, luego paso caminando lentamente por el costado de Scully, cruzando miradas no agradables con ella. Comenzó a mover las cosas regadas sobre la cama, haciendo espacio para sus anfitriones, aunque ninguno se movió para sentarse.
Mulder examino a su anfitrión, quien parecía ser sonámbulo.
Drummy irradiando irritación, que sorpresa, habló, “Padre Joe, este es Fox Mulder”
Crissman miró a Mulder “Esta bien” dijo. No discusiones. Mulder era Mulder. Siguiente.
“A él le gustaría hacerle una preguntas…”
“En realidad”, dijo Scully poniéndose delante de él, “Yo quisiera preguntar algo”
Mulder conocía ese timbre de voz. Whitney y Drummy voltearon a verla, escucharon claramente la indignación en su voz.
“Vi que estaba rezando” dijo mirándolo “¿Por qué estaba rezando…señor?”
Padre Joe, fácilmente media mas de un metro ochenta, y se enderezó quedando mucho mas alto que la pequeña Scully, no es que a ella le importara en lo mas mínimo. Sus ojos perdieron preocupación y la miraron directamente, luego recayeron sobre la pequeña cruz en su cuello.
“Estaba rezando” dijo volviendo a verla a la cara, “Por la salvación de mi alma inmortal”
Ella asintió cordialmente, “¿Y usted cree que Dios escucha sus rezos?”
Crismas casi sonrió. Casi. “¿Y usted cree que escucha los suyos?”
“No hay gritos de niños interponiéndose”. Sus brazos cruzados sobre su pecho, su cabeza erguida, su voz firme, “Vera, yo no me tire a 37 acólitos”
Mulder trato no reír mientras los agentes tenían esa mirada de asombro, que Scully podía inspirar en aquellos que no la conocían.
Mulder le dijo “Interesante manera de ponerlo.”
“Tengo otra palabra” dijo, “si prefieres”
“No. Esta bien. Yo continuo”
Pero si Crissman lo noto, no dio señales de hacerlo. El viejo hombre, no se inmutó. Y ahora, el se había sentado sobre el sofá y alcanzado un paquete de cigarrillos. ¿No era considerado un pecado? Pensó Mulder. Tenia que preguntarle a Scully, si fumar lo era.
“Jovencita” dijo Crissman a Scully, mientras seleccionaba un cigarrillo, “Necesito creer que me escucha ¿O si no porque me enviaría estas visiones?
Ella dio un paso hacía el “Tal vez no sea Dios quien las envía”
“Pero la primera vino durante la comunión, querida”
Mulder podía sentir la ira saliendo de Scully, así como la arrogancia del ex – sacerdote.
Casualmente, Mulder dijo, “Usted las llama visiones, ¿Puede verlas entonces?” preguntó
Crissman, asintió. “En lo que puede llamar…el ojo de mi mente”
“¿Qué ve exactamente?”
Crissman estaba encendiendo el cigarrillo. El inhalo profundamente, y se tomó su tiempo en exhalar. Mulder supo que a el le gustaba ser el centro de atención, lo que no era ni una buena o mala señal. Muchos psíquicos genuinos también lo eran.
“Veo”, dijo Crissman, como si estuviera leyéndolo “A la pobre chica siendo asaltada. Ella peleó. Veo un brazo ensangrentado…”
Mulder lo presionó: “¿Dónde la ve?”
El padre negó con la cabeza. “No lo sé. Escucho perros ladrando.”
Whitney y Drummy intercambiaron miradas, y Mulder supo que esto era nueva información. Scully también lo notó, y miró a Mulder desconfiando de este ultimo detalle.
Whitney habló. “¿Donde, Padre Joe? ¿Dónde están ladrando estos perros?”
Una negación con la cabeza “N podría decirlo”
“¿Pero la ve con vida?”
“No”
Mulder pudo ver como Whitney expulsaba algo de aire.
Luego el ex – sacerdote dijo. “Pero…puedo sentir que ella aún esta entre nosotros”.
“¿Puede enseñarnos como lo hace?” preguntó Mulder.
Scully lo miro como diciendo ¡Por Favor Mulder!.
”No se” dijo el padre Joe, “si pueda hacerlo ahora”
Scully estaba moviendo su cabeza en negación, cualquier rastro de paciencia estaba punto de desaparecer. Pero cuando volvió a mirar a Crissman, el la estaba mirando.
“Tal vez me iría mejor “, dijo fríamente, “Si ella no estuviera aquí”
“Tal vez lo que usted “ve” es una manera de hacer que la gente olvide lo que realmente es”
Luego volteó y salió del lugar.
Mulder no sabía que hacer, debería ir tras ella, pero Scully no iría lejos, y el aún no tenía nada claro sobre Padre Joe. Así que se quedaría y haría unas cuantas preguntas más.
Después de todo, esta fue idea de Scully, ¿No es cierto?






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